EL VALOR SE DEMUESTRA EN LA GUERRA

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Fuente. BBC.COM
FUENTE: BBC.COM

No me gusta el símil bélico que tanto utiliza el Presidente del Gobierno de España pero me sirve para analizar la reacción de los diferentes dirigentes políticos, en unos momentos de crisis tan grave como la que vivimos.

Ser presidente de un gobierno, de un país, de una comunidad autónoma o, simplemente, alcalde de un pueblo pequeñito es algo muy complejo en un estado de normalidad, pero se convierte en algo casi heroico en situaciones como las que estamos viviendo. El valor de un político se demuestra en estos momentos tan duros.

Los que peor están sabiendo capitanear esta crisis son, sin ningún género de dudas, Pedro Sánchez y Emiliano García Page. La gestión que están realizando de esta pandemia es absolutamente catastrófica.

Pedro  Sánchez ha conseguido empeorar mi concepto sobre él. Soberbio, prepotente, incapaz de gestionar con un mínimo de previsión, error sobre error e improvisación sobre improvisación, un caos que nos hace mantener las peores datos de afectados y fallecidos de todo el planeta tierra. Un desastre sin un mínimo atenuante.

He de reconocer que me ha sorprendido Emiliano García- Page, no tenía ese concepto suyo.Empezó mal diciendo que los docentes querían “quince días de vacaciones”, continuó peor cuando “negaba que faltaran medios de protección para los sanitarias” y acabó, de momento, señalando que  “nunca nos han faltado respiradores” o “somos la única comunidad autónoma donde han funcionado los test rápidos”. Estas frases ya han pasado a la memoria colectiva de todos los castellano manchegos, esto no se olvidará.

Hay algunos que lo están haciendo fenomenal. Me ha sorprendido muy gratamente, Martínez Almeida, Alcalde de Madrid, con su decisión, con su bajada a la arena y con un mensaje claro de optimismo y esfuerzo. Ha sabido estar en cada momento en su sitio, sin sobreactuaciones, sin “postureo”, me recuerda tremendamente a quien fue Alcalde de Albacete hasta hace unos meses, a Manuel Serrano. Son políticos que saben discernir lo auténtico de lo circunstancial y eso, el ciudadano, harto de discursos huecos, se identifica con ellos.¡Madre mía Albacete estas semanas con Manuel Serrano de Alcalde! Hasta se habría «encandenado» a las puertas del Hospital para reclamar lo que pedían los sanitarios.

Estoy viendo como los alcaldes de Villarrobledo, Almansa, Hellín y Caudete están informando a sus vecinos y trasladándoles los datos que tienen sobre los efectos de esta pandemia en sus municipios. Me parece fenomenal, la gente necesita estar informada y me parece muy conveniente que lo hagan. Están trabajando en cosas esenciales, primero, y luego ya, en las circunstanciales. La eficacia no va ligada a las ideologías sino a la personas y a su capacidad de gestión. El apoyo que los alcaldes de Villarrobledo o Almansa están realizando con sus hospitales, cuando no tienen competencia en ello, es absolutamente descomunal. Un aplauso para todos ellos.

Luego hay infinidad de alcaldes de pequeños pueblos de la provincia que se están desviviendo por sus vecinos, gente que deja a un lado las redes sociales y va a la esencia de las cosas. No voy a negar que el trabajo de la Diputación de Albacete y, en concreto, de su vicepresidente primero, Fran Valera, está siendo muy eficaz en unos momentos tan complicados para muchos pueblos de la provincia, sin olvidar, la compleja gestión de servicios esenciales como el SEPEI, San Vicente de Paúl o la UME.

Tenemos los que lo han hecho mal, los que lo han hecho bien y los que no sabemos si están o no están. ¿Alguien sabe dónde está el Gobierno Municipal del Ayuntamiento de Albacete?, ¿Sabemos qué han dicho o hecho cuando los sanitarios del hospital de su ciudad pedían auxilio? No les daré la respuesta porque ustedes ya la saben. Han perdido una inmensa oportunidad de defender a su ciudad y de dejar claro que el pacto PSOE- CIUDADANOS está para defender los intereses generales de los albaceteños y no para otras cosas. Esto aún no ha terminado, tienen tiempo de rectificar y pensar en el interés general, y no en un pacto contra natura que poco está ayudando a la ciudad.